jueves, 18 de noviembre de 2010

El camino de la libertad

Son muchas las trampas del psiquismo que capturan nuestra libertad. Cuantas veces nos vemos atrapados frente a la necesidad de hacer un cambio seguido por la consecuente frustración de no poder sostenerlo.


Dibujo que las culturas precristianas
usaban para simbolizar el proceso adictivo.
 Esta es la base de las adicciones clásicas pero también de las adicciones cotidianas, de esas que nos atrapan a todos a diario, impidiéndonos el ejercicio de nuestro libre albedrío. ¿Adicto yo? Me dirá alguien ofendido por mis palabras. Le responderé que sí, que LA ADICCIÓN ES EL FENÓMENO PSICOPATOLÓGICO ACTUAL que nos define a todos los occidentales. ¿Que somos sino adictos cuando consumimos ropa, zapatillas o vamos a la peluquería "para que se nos vaya la angustia"?

Los motivos que llevan a una persona hacia la esclavitud son muchos pero tienen una característica común: La fantasía de evitación del dolor. Y digo fantasía pues en realidad el dolor no puede ser evitado. De alguna manera, tarde o temprano, siempre vuelve. Algunas veces creemos haberlo dejado de lado pero con el tiempo caemos en la terrible cuenta de que solo salimos de una red para caer en otra. Me viene a la mente aquel deportista que cuando dejó las drogas aumento más de cincuenta kilos o el del famoso actor y comunicador de omnipotente actitud y discurso, que supero dos duras enfermedades, jactándose de ello y finalmente murió por causa de una tercera.

¿Como podemos escapar de las cadenas que nos atrapan?

A lo largo de los años me he ido formando en muchas formas de "liberar a la libertad", de enfrentar por tanto a mi tan respetada adversaria la patología. Siempre busqué aprender aquellas técnicas o como a mi me gusta decirles "artes" que más desafiaran a los limites de lo real y esperable, pudiendo así lograr los mayores resultados en el menor tiempo posible. Con el tiempo las fui combinando hasta armar mi propia y peculiar "arte psicológica". Hoy, tras varios años de recalibración, afinación y purificación de mi citado proyecto de arte (seguramente fracasado jeje), mezcla de teoría estratégica, hipnosis y psicodrama, puedo decir que las llamadas "intervenciones mágicas" ya no me generan la misma satisfacción personal que al principio. Sí, en cambio, encuentro un enorme placer y bienestar personal en lo que yo llamo las "transformaciones integrales".

¿Cual es la diferencia entre intervención mágica y transformación integral? Pues que mientras en la "intervención mágica" se logra la desaparición de un síntoma en unos pocos encuentros, en la transformación integral nos encontramos con procesos de años donde el cambio resulta lento pero seguro, es decir que no solo no vuelve el síntoma sino que tampoco aparece nada similar que lo sustituya. Digamos que en las transformaciones integrales aquello que cambia es ante todo la persona y con ella todos los diferentes síntomas.

A modo se síntesis, diría que en este momento de mi vida considero que la clave de un buen trabajo radica en la combinación de las intervenciones "mágicas", dentro de un proceso integral de transformación humana al que me suele gustar llamar "el camino".

El camino es como la flor del loto: Fruto a la vez que flor.
Tomar un camino implica elegir intentar caminarlo cada día. Es el primer y más importante acto de libertad que puede tomar una persona adicta o esclavizada (como lo somos la mayoría). Es una triste verdad que un hombre o una mujer no pueden controlar su adicción (a lo que sea) pero hay algo que tambien es cierto: Se puede elegir libremente como posicionarse frente a la adicción. Las personas pueden intentar todos los días caminar por donde han decidido y al darse cuenta de que se salieron de la decisión, elegir volver.

Para recorrer el camino de la libertad no se requiere esfuerzo, de hecho está altamente contraindicado. Lo que sí se necesita es tolerancia al dolor, confianza y compromiso. Nada más. Si nos salimos no nos enojamos con nosotros mismos. Dejaremos de lado la culpa y desde la responsabilidad elegiremos volver. A más perseveremos en esta actitud de compromiso os prometo que menos nos saldremos, y por tanto, estaremos cada día más cerca de encontrar el gran tesoro de nuestro tiempo, tesoro que no se halla al final del camino sino en el camino en sí. Ya que amigos mios, la libertad, ese gran tesoro, es el camino y caminarlo, con sus alegrías, tristezas, seguridades, inseguridades, dolores, felicidades y miedos... es hacernos cada día más libres. Que de eso, supongo, se trata a fin de cuentas todo este rollo de la psicología.

Saludos desde el sur del sur.

Lic. Unai Rivas Campo.

martes, 9 de noviembre de 2010

Lo público, lo privado y lo privatizado: Reflexiones tras la muerte de Mariano Ferreyra.

El día Viernes 20 de Octubre de 2010 manifestantes del Partido Obrero acudieron en solidaridad con un grupo de trabajadores subcontratados despedidos de la línea de tren General Roca. El objetivo: Cortar las vías y presionar a la empresa.

A simple vista estos son hechos que se repiten (2001-2010).
 Sin embargo este es un caso diferente.
Tras los asesinatos de Darío Kosteki y Maxi Santillán en 2002, el Estado Argentino tomo la decisión política de no reprimir la protesta social. De esta forma, sin intervención policial alguna, grupos de gremialistas y barra bravas (el equivalente a los "Ultras" del fútbol Europeo) contrarios al corte de vías, enfrentaron a los manifestantes. El resultado fue varios heridos y la muerte de un joven militante del P.O.

Las siguientes líneas son producto de algunas reflexiones al respecto.

Trataré de armar un modelo sistémico de análisis de la realidad sociopsicológica mundial y tras ello intentaré reentender las causas de la terrible muerte de este joven a través del citado modelo.


LO PÚBLICO, LO PRIVADO Y  LO PRIVATIZADO.



Este gráfico actuará como una guía para tratar de facilitar a los lectores
la visión de la realidad mundial actual que pretendo transmitir. 

LO PÚBLICO:

Su dimensión subjetiva:

Lo público es lo común, lo compartido, aquello que nos une y hermana. Un espacio de encuentro con nosotros mismos a través del encuentro con aquellos llamados otros. Como decía Aristóteles, el ser humano es un animal social y por ello necesita de la identificación con los demás para poder vivir. Desde la propia lactancia los seres humanos construyen relaciones públicas pues sin ellas, un desarrollo psíquico interno se tornaría absolutamente inviable. Podemos concluir entonces que la capacidad de vincularse socialmente es inmanente a la salud humana.

Los valores, el arte, la identidad nacional y todo lo considerado popular pertenecen también a la dimensión subjetiva de lo público. A mayor y más fuerte sea la identidad cultural de un pueblo más nos podremos enriquecer con ella. Es por esto que los pueblos deben tener también sus límites, permitiendo así la existencia de otras identidades públicas humanas, haciendo de este mundo un lugar más diverso y saludable.

La cultura del respeto, más allá de las diferencias
ideológicas. Un refrescante viento de esperanza.
La actitud clave que sostiene la convivencia pública es el respeto, no se puede sobrevivir en ningún medio cultural sin éste, ya sea en una cárcel, en una aldea de la selva amazónica o en un pueblo el País Vasco, el respeto es la línea divisoria entre formar parte de lo público o estar en contra de ello. En la Argentina de los últimos días, a raíz de la muerte de una de las figuras políticas actuales más queridas en el país, se han dado muestras enormemente saludables de respeto, más allá de cualquier diferencia ideológica, indicadoras infalibles de la existencia de nuevos vientos de salud y esperanza.


Su dimensión objetiva:

En términos objetivos, público es aquello que nos pertenece y protege a todos, la estructura moderna que, hoy por hoy, mejor lo expresa es sin duda el Estado. En él esta contenido y protegido todo aquello que nos une y hermana. La seguridad interna y externa, el cuidado del bienestar de sus miembros, así como la administración de los recursos de todos, deben ser protegidos por cualquier estado que se quiera decir a si mismo saludable. De esta forma la dimensión subjetiva de lo público sería la pintura y el estado objetivo actuaría como marco. Es por esto que las naciones sin estado o con un estado debilitado, están en permanente peligro de desaparición, pues sin la citada estructura protectora resultan vulnerables a cualquier ataque, interno o externo.

Finalmente plantear que a mi humilde juicio, las críticas que históricamente se le han hecho al estado hoy resultan virtudes. Y es que si el estado mata, censura o roba siempre vamos a saber a quien quejarnos, contra quien reclamar, a que grupo de gente dejaremos de votar, o enjuiciar. En otras palabras, tendremos caras visibles a las que responsabilizar.

Esto no sucede con la corrupción, la crueldad o la censura de los grupos corporativos privados donde el control ciudadano resulta ínfimo en comparación con el de cualquier estructura pública. Los aberrantes crímenes de empresas contratistas en oriente medio, todos ellos impunes, así como la gran estafa del sistema financiero privado mundial, son prueba irrefutable de lo que digo.


LO PRIVADO:


Dimensión Subjetiva:

La dimensión subjetiva de lo privado hace referencia a nuestro más íntimo universo, a aquel mundo interior que solamente nos pertenece a nosotros mismos, de aquellas vivencias que cual secreto jardín actúan como refugio, descanso y espacio de renovación.

Nuestro mundo interior. Templo sagrado construido
para descanso de nuestra psique (alma).
Es allí donde viajamos cuando utilizamos el mecanismo de defensa llamado regresión. Y es que quizá quienes más y mejor se han dedicado a su estudio, además de pintores, cineastas, poetas y artistas en general, hayan sido nuestros admirables adversarios los psicoanalistas. Uno de los más brillantes, D.W. Winnicott, nos hablaba de un núcleo central de la personalidad, incomunicado del mundo exterior y que bien desarrollado posibilitaba al ser humano la "capacidad para estar a solas", es decir la posibilidad de sentir una paz interior duradera más allá de los sucesos externos.  A través de dicho núcleo central los humanos podemos descansar en nosotros mismos, liberándonos de la abismal angustia que a muchos en ocasiones nos ha supuesto nuestra soledad. El sistémico Gregory Bateson por su parte, hablaba de las áreas no comunicadas necesarias en todo sistema saludable. La explicación de ésto era que el exceso de comunicación intra y e ínter sistémica, diluía los límites poniendo en peligro la existencia autónoma de toda organización, personal, biológica o social. Esto se debe a que ningún sistema u organización saludable puede existir sin lo limitante, ya que frente a ello "chocamos" y a través de ese golpe contra la realidad nos diferenciamos del mundo y por tanto nos sentimos a nosotros mismos, tomando mayor conciencia de nuestro ser, levantando parte del velo que cubre el misterio de nuestra vida, revelándonos ocultas verdades, retazos de nuestro origen y destino.


La dimensión objetiva de lo privado:

En términos objetivos el constructo social que mejor define lo privado es del derecho a la propiedad material
personal.

Hay casi tantas teorías económicas como economistas.
  Supongo que es por eso que aún no entiendo porque
hablan con tanta prepotencia.
 Parecen psicólogos
No olvidemos que, nos guste o no. Somos occidentales y que a diferencia de los musulmanes u otras culturas que poseen un sistema de reparto de la riqueza incorporado en su propia fe, nosotros no hemos podido construir aún un armado coherente de regulación de cuanta propiedad, poca o mucha, le es lícito poseer a un ser humano, así como de la forma de distribución de esta. Han existido varias teorías que han intentado responder a la pregunta de que hacer con la propiedad privada. En un extremo se sitúan aquellas que plantean su abolición total, mientras que de la vereda de enfrente se sitúan las que la plantean como la única propiedad legítima llegando incluso a ubicarla sobre el interés publico. La más sabia respuesta a este conflicto siempre la he encontrado en el maravilloso sentido común de lo popular. Ese que nos dice que poseer bienes materiales no es algo malo, siempre y cuando ellos no nos posean a nosotros y sobre todo si entendemos a estos como metáforas objetivizadas del sano orgullo que un hombre o su familia sienten por el buen trabajo que han realizado a lo largo de sus vidas, actuando cual símbolos de su dignidad.



LO PRIVATIZADO:

Aquí es donde empiezan los problemas,

Les pido que vuelvan a revisar el dibujo del principio... ese verde y azul tan feo que hice ( que queréis... soy psicólogo joder, no diseñador).


Lo privatizado es una enfemedad sistémica de la relación público-privado.

Lo privatizado hace referencia a una nueva realidad sistémica e ínter subjetiva donde los límites que separaban a estas dos dimensiones humanas, pública y privada, han sido rotos. La culpable principal de esta ruptura es la mente sesgada del cuerpo y sus valores omnipotentes. Esos que no sienten y que menos aún toleran limitación alguna. De todas formas no me quiero extender demasiado en el origen del fenómeno que yo denomino "lo privatizado" pues considero que ya quedó debidamente explicado en el post "mente omnipotencia y mente sesgada" (si estáis aburridos y os queréis aburrir aún más no dudéis en leerlo jajaja). De esta forma dedicaré las próximas líneas de este escrito a mostrar como "lo privatizado" está corrompiendo poco a poco todas las realidades humanas descritas anteriormente.


LO PÚBLICO PRIVATIZADO.

Vivimos en un mundo sumido en una economía de mercado que ejerce una constante presión sobre todo lo estatal. Exigiendo abiertamente la entrega de las posesiones de todos a manos de entidades privadas. Hasta aquí estaríamos hablando de la privatización clásica, esa que la Argentina padeció en el noventa y que en Europa lentamente está comenzando a escocer. Así, queda bastante claro que entregar los intereses de todos a sectores privados con la excusa de abaratar costos y eliminar la corrupción, es desconocer el hecho de que los mayores robos de la historia mundial no se han cometido por los estados sino por intereses privados,  a veces tengo la sensación de que la famosa mano invisible hubiera sido cortada hace ya mucho tiempo en un país árabe. Pero no contentos con este saqueo, a  los hoy por hoy "pequeños" Estados, achicados tras tanta entrega, se los exige salvar a las entidades privadas de su propio megadesastre. ¿Cuantas estupideces más tendremos que escuchar, cuantas negligencias, cuantos saqueos... hasta que nos demos cuenta de que siempre será mucho más difícil controlar nuestros bienes si son gestionados por grupos alejados del interés común? ¿O es que si un grupo privado usurpa nuestras jubilaciones y se declara en quiebra vamos a tener a quien reclamar? Esta desmembración del estado, causante de miles de desempleados, subempleados, de empleados precarios, de hombres y mujeres temerosos de ser despedidos, en otras palabras, de pobres, fue la cuna en la que el joven Mariano Ferreyra se crió.

No confundir la noble protesta social con
la protesta social privatizada.
Pero dejemos esta obviedad que ya solo los más necios y ciertos "asalariados del imperio" discuten, para señalar otro fenómeno sutil pero grave que supone la privatización de lo público: El de la falta de respeto a lo común. Lentamente se va colando algo en todos los aspectos de nuestra convivencia diaria. Los alumnos de colegios y escuelas son cada día más irrespetuosos con los docentes, padres e incluso consigo mismos. En la calle cada vez encontramos más violencia y en muchos países se cortan rutas en defensa de intereses evidentemente privados. Como cuando hace unos años un grupo de jóvenes cortaron la avenida más importante de mi ciudad porque su viaje de fin de curso (de egresados) había sido suspendido, o como cuando un sector de vecinos de un barrio carenciado donde alguna vez viví, proponían cortar una autopista completa para que la zona no se inundara más. Viene a mi memoria mi sorpresa cuando les pregunte por que no íbamos a protestar directamente al municipio y me respondieron que se conseguían "las cosas más rápido cortando rutas", en resumidas cuentas, puro, interesado, irrespetuoso y cobarde egoísmo sectorial.

Esto poco y nada tiene que ver con las dignas luchas populares de otras épocas, donde los que se movilizaban sabían que tenían frente a ellos a un enemigo tangible, enemigo justo o inmoral que les exigía de un enorme valor y que llenaba sus luchas de dignidad.

Los Trabajadores perjudicados por la protesta privatizada.
Cosa que no pasa hoy, y si no que me expliquen el caso de esos chicos que dejan de tomar un colegio porque había un partido clasificatorio del mundial o porque llegó la época de su viaje de egresados. Hoy desgraciadamente el Estado Argentino no responde a los ataques hacia sus infraestructuras básicas, no se defiende y por lo tanto deja a lo público a merced de intereses de sectores privados o políticos minoritarios. En Barracas nadie protestó por la situación de los Trabajadores Argentinos, muy al contrario se quiso dejar a todo una masa de millones de Trabajadores Argentinos sin la infraestructura de transporte vital para mantener a sus familias. Todo por el bienestar de un grupo muy, muy, muy pequeño de personas. A lo que voy es que tanto el P.O. como aquel puñado de trabajadores tercerizados "privatizaron" el tren, lo público, lo de todos, en defensa de su mezquino interés político o económico sectorial.

¿Pero como podemos entender la aberrante muerte de este chico? Personalmente considero que también la podemos explicar mediante el ya citado modelo, pues al ausentarse el estado como monopolizador de la defensa de lo público, la a veces tan mal entendida represión se privatiza y termina siendo ejercida por grupos con sus propios intereses, ajenos a todo control estatal, los "represores privatizados" en este caso fueron los gremialistas y barra bravas (ultras) que defendieron sin muchos escrúpulos su propio negociado. Una vergüenza.

Entonces, ¿Cual sería la responsabilidad del estado en esta muerte? A mi juicio Mariano Ferreyra murió por ausencia. Por ausencia de un Estado protector de lo público, de un Estado presente que se la hubiera jugado con una respuesta adecuada, deteniendo a los implicados por impedir el funcionamiento de lo comunitario, aplicando una respuesta coherente y ajustada a la ley frente a aquellos que pretenden privatizar lo público, adueñándose de derechos que no les corresponden.

Llamar represores a estos cobardes
seres del infierno es un insulto
a la palabra represión.
Algunos me dirán que este chico hubiera muerto igual a manos de la policía. Yo se que no es así, afirmo por experiencia que si un estado hace las cosas mínimamente bien no tiene porque vulnerar ningún derecho humano para defenderse. Seguro que algunos escépticos de su propio país, amantes de todo lo extranjero, desdeñadores profesionales de su propio origen e identidad, me contestarán que en la Argentina es una utopía hablar de una policía respetuosa de los derechos humanos. A estos calumniadores de lo Argentino, prefiero no contestarles. Se están haciendo viejos. Pertenecen a una generación que poco a poco está siendo sustituida por una nueva camada de jóvenes Argentinos esperanzados, comprometidos con su Patria. Ya hicieron bastante daño con su auto crítica egofílica, feroz y perversa como para seguir dándoles pábulo.

De todas maneras... ¿Y si Mariano Ferreyra hubiera muerto a manos de una represión Estatal Pública negligente? La respuesta es más simple de lo que parece: Política o penalmente el estado hubiera tenido que responder por sus actos. Dos represiones Estatales negligentes supusieron la caída de los ex presidentes  Fernando De la Rúa y Eduardo Duhalde. Y es que cuando la represión entendida como derecho del Estado se privatiza a manos de ineptos y salvajes, tarde o temprano los muertos aparecerán pero sin ningún estado o mandatarios a los que juzgar. Uno o dos idiotas terminan siendo detenidos y con suerte condenados.. Mientras tanto nos termina quedando una extraña sensación de vacío mezclada con tomadura de pelo.

Así el virus de lo privatizado pervierte el alma de lo público, favoreciendo oscuros intereses ajenos al bienestar y la felicidad de sus ciudadanos.


LO PRIVADO PRIVATIZADO:

Jugando a la ruleta con el esfuerzo de nuestro trabajo.
Privatizando la propiedad privada
Lo privado también ha sido privatizado. En su dimensión objetiva tenemos la paradoja de gobiernos liberales, fervientes defensores del derecho a la propiedad privada (al menos de la boca para afuera) donde permiten a los bancos jugar con los ahorros de los trabajadores, invirtiendo éstos negligentemente un dinero que no les corresponde e incluso quedándose, cual ladrones de guante blanco, con el efectivo depositado por sus dueños.

¿Que paradoja no? Esto no lo hicieron ni Lenin ni Fidel sino Bush y Cavallo. No hay duda de que grupos de extrema izquierda como el P.O. encontraron y encuentran una enorme legitimidad en tal escenario Nacional y mundial.

¿Como se privatiza lo subjetivo? Para responder a esta pregunta solo tenemos que fijarnos en el Barra brava (ultra) acusado del crimen, ese que aparece bailando en un vídeo publicado en su Facebook, mostrándonos su vida íntima y dándonos en línea sus impresiones sobre el caso. Las redes sociales nos permiten a todos cumplir con nuestra fantasía de ser "famosos" ¿y que es un famoso sino alguien que se publicita y por tanto un producto? Hace un tiempo asistí con la nariz tapada a un seminario llamado "no son personas, son consumidores", hoy gracias a las redes sociales pronto crearán uno que se llame "no son personas, son productos".

El peligro de cosificar nuestra sagrada intimidad.
Supongo que esta es la degeneración máxima de la cual hoy casi ninguno de nosotros estamos a salvo. El núcleo central de nuestro Yo, ese área que para que fuéramos saludables no debía ser comunicada, lo sagrado, nuestro jardín secreto, ha sufrido un enorme hoyo por donde se filtra toda clase de información personal.  De esta forma la intimidad se ha cosificado o privatizado, transformándose en un objeto de promoción de un ficticio e insano mundo donde el producto a vender es sin duda y lo digo con algo de autocrítica tristeza, nuestra alma.

A Mariano Ferreyra no lo mató ningún gobierno, eso hubiera sido un estremecedoramente terrible mal menor. Por desgracia lo mató aquello que nos está, más o menos lentamente, quitándonos la vida a todos nosotros, esa "nada" oscura y venenosa a la que he tratado de llamar, con el objeto de sacarla de su impune invisibilidad, "lo privatizado". "Nada" que contamina todos los planos de la realidad humana, que a mi juicio tiene características sistémicas, que quiere crecer, que aprende y se defiende, es decir que existe "en sí".

Ahora que cada vez resulta más visible ante nuestros ojos, nos toca empezar a pensar en como combatirla.

Pero será otra noche...

Melancólicos y sin embargo tenazmente esperanzados saludos desde el sur del sur

Lic. Unai Rivas Campo.

Vuelvo a mi  sagrado refugio con la
esperanza de que mi musa, aquella
que vive al otro lado de la luna de
mis sueños inconclusos, sea un poco
menos exigente y me permita descansar
al menos un par de noches.

martes, 19 de octubre de 2010

La esperanza.

La esperanza requiere que caminemos, sintiendo así
el compromiso de nuestros pasos.
El optimismo no lleva a nada bueno en esta vida, es demasiado light, siempre me sonó a "slogan para idiotas". Un auto engaño como otro cualquiera. 

El pesimismo hace gracia los primeros diez minutos, después cansa y finalmente aburre. No deja de ser, por muy chistoso que parezca, una insana impostura, otra mentira auto repetida.

La esperanza es diferente... es una elección activa de vida que nos moviliza y nos compromete, mostrándonos el camino e instándonos a caminarlo, haciendo de nosotros cada día un poco mejores.

Estas líneas cobran enorme importancia teniendo en cuenta que vivimos en un mundo donde los viejos enemigos ya no están, pues son víctima como nosotros del nuevo mal: La nada. Esa nube negra que todo vacía de significado, matando fe e ideologías por igual, llenando de miseria nuestros corazones. En esta nueva "no cultura", en esta realidad decomprometida y light, el optimismo resulta la pastilla que adormece nuestra dignidad. El pesimismo, la otra cara de esta gris moneda es causa y a su vez consecuencia del primero.

Así, a los pueblos solo nos queda la esperanza. Entendiendo a esta como un compromiso activo de construcción, desde el amor, hacia aquellos que sentimos nuestros hermanos.

Supongo que es por eso que un viejo amigo mio siempre me decía que el optimismo pertenecía a los mercados y la esperanza a los pueblos.

Unai Rivas Campo. 

martes, 5 de octubre de 2010

¿Es el mundo que percibimos ante nuestros sentidos real?

 
Nuevos descubrimientos científicos desafían nuestra seguridad
en aquello que comunmente nos hemos esforzado en llamar "realidad"

Hoy la llamada ciencia dura, a través de los descubrimientos de la física cuántica y con el apoyo de las teorías constructivistas (que tampoco dicen nada del otro mundo, por cierto) se está planteando el debate sobre si aquello que perciben nuestros sentidos es real o si simplemente resulta una creación interna, algunos consideran incluso que consensuada. De la vereda de enfrente se encuentra  la postura que plantea que "algo debe de haber", es decir, que nuestro mundo exterior es tal cual lo percibimos.

Como sabemos a ciencia cierta que ¿Hay algo? y que este "algo" es real? Creo que muchos de nosotros continuamos siendo Cartesianos, repitiendo el argumento de aquel reconocido filósofo que planteaba que Dios, en su infinita bondad, no nos podría estar engañando. Ahora bien ¿Y si somos nosotros solos los que nos estamos engañando? Una vez le preguntaron a Jung por que Dios ya no le hablaba tan directa y abiertamente a los hombres como sucedía en las sagradas escrituras y este contestó que quizá era el hombre el que había cerrado sus oídos ante él. Damos por hecho que aquello que está ante nuestros ojos "es en sí" cuando en realidad no tenemos, ni tendremos jamás argumentos más sólidos que los del citado filósofo. Quizá sea este "dar por hecho", el verdadero engaño o cierre de oidos, ese que nos ciega, cual mito de caverna, ante la aunténtica realidad.


Sin la fortaleza yoica necesaria, algunas verades
pueden llegar a enloquecernos para siempre.


 Desde ya que no me considero ni crítico ni censor de este autoengaño,  lo comprendo bastante bien, pues.. ¿Como vivimos sin la seguridad de que aquello con lo que nos enfrentamos todos los días es real? Conozco a muchas personas que han enloquecido leyendo libros de Castaneda o textos por el estilo, donde las dudas coherentes sobre nuestro sistema de realidad alteraban de manera catastrófica los débiles aparatos psíquicos de ciertas personas, incapaces ellos de resistir esta "verdad". Hay cosas en esta vida que no están hechas para que las lea cualquiera.

 Ahora bien, ¿Hay algo de lo cual no podamos dudar? De vuelta se hace necesario regresar a Descartes, él planteó al mundo "el cógito ergo sum" o su traducción al español "pienso luego existo", consideraba que esté principio actuaría como pilar fundamental de la filosofía moderna.

Y vaya si actuó, a mi juicio para mal.

Es cierto que el "cógito ergo sum" Cartesiano resulta a todas luces innegable. Lo que critico de él no es eso sino el hecho de que no cumple con sus objetivos. Pensar solo nos hace estar seguros de que estamos pensando, pero en a práctica no nos hace sentir más reales. Los ataques de pánico, la paranoia, lo terrores nocturnos y toda la infinidad de patologías del pensamiento son la prueba irrefutable de ello. Explicaba en post anteriores como la mente puede pensarlo todo, miles de millones de posibilidades que potenciadas nos enfrentan a un universo de millones de dudas, elucubraciones y temores. Pero sobre todo a un enorme y profundo vacío existencial, a la desgarradora sensación de permanente angustia, de muerte.

El pensamiento Cartesiano por tanto, no nos da una solución satisfactoria sobre lo que es real y lo que no. Algunos me responderán (si es que esto lo lee alguien, cosa que siempre dudo ¡je!) que mis críticas se basan en la angustia inenarrable causada por esta respuesta y no en la falta de argumentos de la respuesta en sí. Es por esto que me propongo dar mi propia respuesta, más cercana y coherente con la salud humana y absolutamente inobjetable, creo, desde lo técnico.


Los sentimientos humanos trascienden a toda
duda planteada por la mente.

Hay una banda de rock Argentina que canta un tema musical llamado "Siento luego existo", dejando de lado  la horrible experiencia que dicha canción resulta para mis oídos, tengo que reconocerle un enorme valor a la idea expresada por estos músicos. Y es que la mente puede dudar de todo, salvo quizá (y repito, quizá) de su duda misma, pero el sentimiento es diferente... nuestros afectos no se encuentran inseguros de nada, ellos siempre "saben". Si una mujer me atrae, me atrae. Si odio a alguien, lo odio, no existen dudas al respecto, incluso cuando se dan sentimientos encontrados, como la atracción y el rechazo, no podemos negar que ambos, más allá de lo contradictorio que resulte para nuestra mente racional (a la que no le gusta admitir la contradicción) existen. Si sumamos a esto el hecho de que nuestros afectos no nos generan la vivencia de vació existencial y terror del "cógito ergo sum" entonces podremos afirmar, sin ningún lugar a dudas, que este es un argumento mucho más sólido que el anterior. La conexión adulta, madura y responsable con nuestros afectos nos permite sentirnos más vivos y reales, alejándonos del már de dudas y angustia generado por nuestras idas y vueltas mentales. Podemos decir entonces, que los humanos podemos engañar a nuestra mente pero jamás a nuestro corazón.

Igualmente tengo claro que no nos debemos quedar ahí, la respuesta al "cogito ergo sum" cartesiano no explica  si el mundo que perciben nuestros sentidos es real o no. Sin embargo creo que de alguna manera nos abre la puerta necesaria para seguir avanzando. Decía en post anteriores como nuestros sentimientos actuaban como la conexión natural con nuestro cuerpo, entidad sistémica regulada y por tanto poseedora de "las leyes de la vida", en otras palabras, los PRINCIPIOS ANALÓGICOS DE ORDEN ESTÉTICO INMANENTES A TODO SISTEMA  que podemos encontrar el toda la realidad humana. En otras palabras: Una pauta que conecta. El lenguaje de Diós.


Los procesos espirituales nos re-ligan con el exosistema
llamado universo, permitiéndonos vivenciar la
"verdadera realidad" de orden estético.
Esto que a través de mi frías palabras resulta tan complejo de entender para muchos, fue resuelto con hermosa sencillez por nuestros ancestros. Muchos autores (Eliade, Campbell, Winnicott y Bateson por ejemplo), postulan, cada uno a su manera, como los pueblos primigenios encontraron en las religiones formas de integración entre aquello llamado interno y  externo. De ellas podemos rescatar que los verdaderamente "real" no se encontraría en lo interno así como tampoco en lo externo, sino vuelvo a repetir, en procesos inmanentes INTERMEDIOS estéticos de orden sistémico o cibernético. ¿Como se traduce eso en la práctica? Símbolos religiosos, arquetipos, mitos y leyendas. Ellas ocultan en su seno información encriptada en forma de metáforas y analogías. En ellas encontramos leyes intersubjetivas que no se encuentran ni adentro ni afuera, rompiendo con esa arbitraria y artificial dicotomía, reconectándonos con el mundo, reconciliándonos nuevamente con el universo. No olvidemos que la palabra religión proviene del latín "re ligare" que quiere decir volver a ligarse o unirse, rompiendo los muros que nos separan del exterior. Estas reglas estéticas inmanentes a toda realidad humana las encontramos en un ecosistema natural, en un verso del Tao, o en una hermosa melodía. La belleza es real y somos parte de ella, nos atraviesa haciéndonos uno con el universo, Dios o con lo que cada uno quiera llamar a ese todo del que, teniendo en cuenta lo expuesto más arriba, formamos parte.


Hay una pauta que conecta.
Las leyes de la vida, son las leyes de la música,
de un poema, un arquetipo o un ritual religioso


Una rosa puede no ser tan roja como nos informan nuestros sentidos, es verdad. Quizás sea azul, amarilla, o de algún otro color que nuestro cerebro ni sueñe jamás en poder percibir. Pero las leyes sistémicas inmanentes a esa rosa, análogas a un ecosistema, a nuestro psiquismo o a cualquier otra organización de este universo son absolutamente reales. Esa es la pauta que conecta toda la realidad humana, los hilos del telar.

Así que supongo que es por eso que a menos religión existe en nuestro mundo, entendiendo ésta como proceso estético religador del ser humano, mayor vivencia subjetiva de irrealidad, vacío y muerte tenemos las personas.

Es hora de mirar hacia atrás, la respuesta al enigma no se resolverá mediante el estudio de la física, al menos de manera única y sesgada, la encontraremos en las religiones, la poesía, la psicología y todas aquellas disciplinas que nos permitan profundizar en el estudio del misterio, de eso que artistas, locos y niños se especializan en percibir mejor que nadie: La belleza.

Lic Unai Rivas Campo.

Escribiendo desde el sur del sur.

Renunciando con militante optimismo contradictorio a toda esperanza de ser entendido.


Soy consciente de lo dificil de
entender que será este trabajo.
Asumo con resignada alegría la
consecuente soledad.





miércoles, 22 de septiembre de 2010

La belleza.

Dice la teoría sistémica que el lenguaje es digital pero la realidad humana es analógica, es decir estética. De esta forma lo que termina pasando es que las palabras resultan enórmemente limitadas a la hora de expresar "las grandes verdades" de nuestro mundo. En cambio, el inconsciente se comunica de maneras distintas, a través de analogías, por ejemplo un sueño sobre un esclavo africano tratando de romper sus cadenas, nos puede expresar de manera análoga algo sobre lo poco libres que nos sentimos en un determinado momento de nuestras vidas. De esta forma, los síntomas físicos o psicológicos siempre aluden metafóricamente a nuestras verdades ocultas, negadas o reprimidas, como cuando nos quedamos sin voz el día en el cual tenemos que tratar un tema decisivo en nuestra terapia o llegamos misteriosamente tarde a aquellos encuentros a los que, secretamente, nos resistimos a asistir.


Los mejores psicólogos: Aquellos capaces de
comunicarse con el inconsciente que habita fuera de
nosotros.

Concluimos entonces que el inconsciente no es algo literal. Ahora bien,  existe algo que para mi todavía es aún más fascinante, El mundo tampoco, cuando la naturaleza nos quiere comunicar algo, no nos dice: "hola soy la naturaleza y quiero decirte que me estas contaminando" sino que se muestra a través de una plaga de mosquitos, una nueva bacteria asesina, una brutal sequía o hasta un huracán. Muchos pueblos originarios se hicieron expertos lectores de esta sabiduría secreta, aquella que podemos encontrar en el sonido del viento, en la luz sol o en las gotas de lluvia, soplando maravillosas verades a aquellos dispuestos a escuchar.


Es como la música, donde una canción no la forman las notas sino "las relaciones analógicas entre las notas".

¿Hermoso este universo nuestro no? Los occidentales somos como ese nadador de río que se lamentaba por su sed. Todo lo que nos rodea es belleza... la belleza que nos rodea es todo.

 ¿Podemos acaso ser más afortunados?

Yo creo que no.

Gracias Gabriel Lopez por la inspiración.


Unai Rivas Campo.
Leyendo mensajes en el viento. Traduciéndolos torpemente al castellano.
Siempre al sur... del sur.


jueves, 9 de septiembre de 2010

El aborto.

Cada cierto tiempo me encontraba con una pregunta incomoda: Mi opinión sobre el aborto.

Sentía curiosidad acerca de cual era el origen de tal incomodidad, de aquella sensación de malestar que me generaba la citada cuestión, provocando en mi tímidas, vacías y tibias respuestas. Lo había reflexionado de muchas maneras posibles, sin embargo aun continuaba sintiendo aquel ormigueo en el estómago que me agarra cuando mi cuerpo me quiere comunicar un mensaje, de esos que mi mente aun no logra entender.
"El corazón tiene razones que la razón no entiende"
Blaise Pascal.

Así fue que empecé a ponerme manos a la obra con el problema, sabiendo que no era mi mente la que estaba interfiriendo en mi elaboración de una respuesta clara sino mi corazón (corporalidad o inconsciente llámenlo como quieran), decidí probar a dar las respuestas típicas y más populares sobre el tema, tratando de estar muy, muy, muuuy atento a los mensajes dados por mis sentimientos frente a las diferentes y dispares contestaciones que me había propuesto dar. De esa manera fue que a algunas personas comencé a decirles que estaba totalmente en contra del aborto, mientras calificaba todo aquello relacionado con la interrupción de un embarazo como el más cruel, brutal y violento de los asesinatos. A otros, por contra, les expresaba mi ferviente defensa del derecho de las mujeres a elegir libremente que hacer o no con su cuerpo.

La intranquilidad que me provocaban las dos respuestas continuaba, pero al menos comenzaba a darme cuenta del porque. Y es que mientras respondía, notaba como un enorme remordimiento me asaltaba, una honda sensación de estar olvidándome de una pieza clave, en lo que a esas alturas se vislumbraba como una terrible ausencia en la ecuación. algo que siempre era dejado de lado en las diversas respuestas o posturas: Quedaban de lado las personas. En otras palabras, me di cuenta de que a los extremistas de ambos bandos les importa una mierda lo que le sucede a la gente.

Las leyes de la vida son diferentes a las leyes del derecho.
Me dirán los fanáticos proabortistas como respuesta a mi afirmación, que ellos defienden el derecho de la mujer, noble causa si las hay!. Se olvidan que el derecho y la psicología pertenecen a mundos distintos, no ven o no desean ver que tras una mujer que "ejerce su derecho", existe toda una historia pasada presente y os prometo que futura, de profundo sufrimiento. Se legalice o no el aborto, el dolor existencial de las personas, madres, hermanos, parejas, es decir, de todos aquellos que tienen que continuar con sus vidas a partir de ese fatídico día, será la cruel realidad que tendrán que enfrentar.  A estos hombres, mujeres y niños "tener derecho", no les aliviará la carga consciente o inconsciente que llevarán consigo por el resto de sus vidas. Baso mis argumentos obviamente en mi experiencia personal y profesional, desde ella puedo decir que son cientos los casos de insanía con los que me he encontrado en los cuales el aborto fue detonante o acompañante de síntomas, neuróticos a psicóticos, que dejaron años y años de vivencia subjetiva de infernalidad. Heridas que dejan huella.

A todos esos que anteponen los derechos frente a las vivencias, a esos que por traer justicia, por creer tener razón o que se yo, llegan incluso a masacrar y bombardear ciudades sembrando el miedo en países enteros. A esos legalistas sin corazón, le digo que se metan el derecho por donde ya saben. Existen ocasiones en las que tener razón o creer tenerla es lo peor que nos puede pasar en esta vida, esta es una de esas ocasiones.

¿Quien es tán arrogante como para hacerse juez moral de su dolor?
¿ Que decirles a los fanáticos antiabortistas? A ellos, que se auto-confieren por su parte el "derecho moral" de calificar de asesinos, a otros a los que ni siquiera conocen, a ellos que se olvidan de Jesús cuando dice "no juzgues y no serás juzgado" o "el que esté libre de pecado que arroje la primera piedra", a ellos que al igual que a los anti abortistas tanto les interesa la ley, pero en su parte penal, a ellos que se olvidan del dolor de esas familias, a ellos... no les digo nada, no se lo merecen pues se condenan solos. Me entristece ver como ciertos grupos pro-vida llegan a atreverse a situar al aborto como el mayor mal de nuestra sociedad, desde una perspectiva reduccionista, sesgada, olvidándose de que el que nos atañe, es un problema de intenso dolor humano, resultado de una miseria existencial, cultural y económica que rodea á un síntoma social altamente complejo, que tiene más de gris que de blanco o de negro. Me repugna ver la poca vergüenza que poseen estos sujetos cuando publican en la red fotos de fetos sin vida, mostrándonos orgullosos como su sagrado fin justifica cualquier aberrante medio. Debería haber leyes en estos casos, sí, pero para encarcelar a sujetos de tan baja dignidad, ética y moral.

La tristeza que me invade en este momento me lleva a preguntar: ¿De donde viene tanta inhumanidad a la hora de tratar el aborto? Considero que se debe a la sobreideologización que el aborto ha sufrido.

Hagamos historia, hasta los años noventa el mundo estaba dividido por una guerra fría entre dos formas de entender la política social y económica: El comunismo y el capitalismo. En ambos bandos encontrábamos a destacados y respetables pensadores, dignos defensores de sus respectivas posturas. Sin embargo, tras la caída de la unión soviética, la izquierda Europea, hasta ese momento pilar intelectual del socialismo mundial, dejo de ser verdaderamente de izquierda para hacerse "progresista". Se preguntarán que significa ser "progresista", yo también lo hago pues este resulta un concepto bastante vago. Al parecer, un progresista es un liberal en lo económico que utiliza corbata o chaqueta roja y está a favor de todo aquello que escandaliza moralmente a la Iglesia Católica. Así el antiguo y apasionante antagonismo entre algunas de las mentes más brillantes nos ha dado la historia, padre de algunos de los más infinitamente maravillosos debates a los que asistí, se fue transformando en una inhumana, infantil y absurda pelea sobre algunos temas locales de orden moral.

El "progresismo", ensalada ideológica "light" que resulta hoy
 el mayor enemigo de izquierdas y derechas que ha tenido la
humanidad desde el fascismo.
El mejor ejemplo de ello es el caso de España. Un estado gobernado desde hace años por dos partidos liberales que se han ido alternando a lo largo de las últimas décadas. Ahora por ejemplo, esta gobernado por tal Zapatero, un señor de simpático talante, amante de las corbatas rojas que dedicó la mayor parte de su mandato a escandalizar a los sectores más conservadores. El problema fue que cuando ya se podía abortar hasta el sexto mes, cuando los gays se pudieron casar y adoptar, cuando el estado comenzó a hacerse cargo de la operación de cambio de sexo de los transexuales, cuando aumentó la carga de educación sexual en las escuelas, finalmente, cuando ya no le quedó nada más con lo que escandalizar... comenzó a hacerse evidente la enorme carencia de ideas de este simpático personaje.

Y es que hoy, a las izquierdas (light) y a las derechas solamente les importa dar su "batallita" personal contra sus supuestos enemigos, descalificando la postura del otro y olvidándose por completo de las personas involucradas. Esto es, a mi juicio, lo que sucede con el aborto, trabando a este dentro del bizarro conflicto que hoy existe entre el progresismo liberal y el conservadurismo liberal.

Existen buenas personas en los dos lados,
cuanto se podrían enriquecer entre sí.
Apelo por tanto, a las buenas personas de estos dos bandos, que me consta que las hay y en multitud, para que dejen de lado sus egos y mirando desde los ojos del corazón, se pongan a trabajar en conjunto, cerca de la gente, escuchando el dolor, tendiéndole una mano a los que sufren, sin perder la coherencia, pero con ternura, lejos del derecho, más cerca del amor.

Unai Rivas Campo.

Apelando desde el sur del sur.

lunes, 6 de septiembre de 2010

De la locura a la cordura.

Viejos metodos de encuentro
que resisten firmes en embate
del frío progreso.

El siguiente texto es un mail de respuesta a la Lic.Virginia Modarelli, dentro de lo que a la vista de los resultados terminó siendo un productivo intercambio de ideas. Lo escrito por la Licenciada no lo voy a reproducir pues no cuento con su permiso (aclaro que tampoco se lo he pedido, pobrecilla... bastante la he jodido ya), de todas maneras podemos deducir lo dicho por a ella a través de mis respuestas. Para mayor claridad he añadido algunas frases entre comillas.







Estimada Virginia:

Me doy cuenta de que no respondes ese tipo de cosas (el amor todo lo puede y bla bla bla...), tus escritos están hechos con mucha seriedad, a veces mi estilo de escritura resulta algo aspero, espero no haberte ofendido.

El diagnóstico puede resultar en ocasiones más un obstáculo
que una ayuda a la hora de comprender la subjetividad de aquellos
a los que la sociedad suele llamar "pacientes".
Es interesante el termino "cosificación", yo lo he utilizado bastante, como analogía resulta áltamente práctico ya que explica con mucha claridad los patéticos intentos del mundo actual por objetivizar (cosificar), todo aquello que en realidad tiene un origen subjetivo. Esta objetivación, alienadora y mistificadora (que comunmente llamamos diagnóstico) genera una barrera entre aquel ser llamado el "paciente" y nosotros y lo que es peor, corta sesga y empobrece a la persona, creándole una barrera consigo mismo que le impide su reconstrucción personal, pues, a causa de la citada barrera, no cuenta con el pilar básico que supone la confianza en sus propias experiencias subjetivas.

Por otra parte, tengo que decir que quizá me hayas dado una respuesta inspiradora sin saberlo, de hecho ahora que leo lo dicho por ti, me doy cuenta de que puede que este puente (entre la locura y la cordura) se arme justamente mediante la construcción de una subjetividad interpersonal, subjetividad que le permita a la persona reconectarse con su propia y particular identidad, es decir descosificarse y así transitar el camino hacia la salud, a su manera, sin imposiciones teóricas. Para ello tendríamos que contar con herramientas psicológicas, filosóficas y epistemológicas específicas. El tao, por ejemplo, nos diría que para saber es importante tolerar no saber, es decir aquietar nuestra mente racional y consciente, permitiendo así que la contratransferencia nos de la información necesaria para los siguientes pasos.

Una fusión coherente entre el la filosofía del Tao y la capacidad para sentir lo contratransferencial puede ser un primer camino posible. Ahora... para ello sería necesario entender la importancia de la necesidad que aquel al que la sociedad llama terapeuta, se forme psicológica, filosófica y espiritualmente con el fin de conectarse con su inconsciente "en si", pudiendo así utilizarlo como disparador o "llave" interna de sus intervenciones.

El mejor de los hombres es semejante al agua,
La cual beneficia a todas las cosas, sin ser contenida por ninguna,
Fluye por lugares que otros desdeñan,
Donde se acerca más deprisa al Tao.


De todas maneras, conozco a muchos profesionales que desde mi punto de vista abusan de lo contratransferencial, diciendo permanentemente lo que "les sale", en otras palabras, divagando entre la pelotudez y la gilipollez. Es por esto que considero que al igual que con la utilización de psicotrópicos en rituales chamánicos, la contratransferencia, para que sea exitosa, necesitaría, creo, de un "marco", una estructura de tipo mental-legal que permita la contención y ritualización de las experiencias. Esa estructura de normas, cuya finalidad sería la de proteger y arropar la construcción intersubjetiva, sería análoga a al marco que necesita cualquier pintura o cuadro para ser considerado como tal. De paso esas estructuras, límites o leyes servirían como ladrillos de una nueva "cordura"  más saludable. Esta flamante cordura ya no sería el enemigo cosificador, alienador y mistificador del que me hablabas más arriba sino un amigo, aliado y compañero; acompañando a la persona en un vital proceso hacia la salud.

Bueno así, habríamos armado un barco donde las "velas" serían el "Tao-contratransferecia" y el "casco" un marco, cuerdo, legal y protector.
La subjetividad es como un viento:
sopla de manera impredecible y simpre
 nos lleva a misteriosos lugares.

Nos faltaría la brújula.

En este viaje necesitaríamos de alguna especie de mapa teórico-filosófico, cual brújula que nos dotará de una direccionalidad, en otras palabras, un "hacia". En ese sentido Sartre, Deleuze o Castaneda podrían ser valiosos faros a los que mirar, todos ellos, a su manera, buscadores incansables de la libertad, también está Bateson que tiene una de las mejores definiciones de salud que jamas escuché.... pero...

Pero bueno.. el tema sobre salud e insanía requeriría alargarme más de lo que creo mereces soportar... Disculpa la extensión, mi justificación es que solamente través de ciertos intercambios "me sale" crear, pensar y ordenar algunas de mis psicodélicas ideas.

A propósito, el 18 no podré... pero en algún momento me pasaré por alguno de esos talleres que hacéis.

Lo mismo digo.

Unai Rivas Campo, Nacionalista Vasco, Extranjero Universal, escribiendo desde el sur del sur.